Este año tocaba viaje
largo. Desde septiembre empezamos a organizar nuestra visita a Myanmar.
Necesitábamos al menos tres semanas de coincidencia en nuestras vacaciones para
un viaje de este tipo. En marzo Anabel cambió de trabajo y lo del viaje largo
se nos fue al traste porque ya no coincidíamos tres semanas en vacaciones. Recalculando un viaje de unos diez días apareció en
nuestro repertorio Bélgica y Países Bajos. Desde el principio nos gustó la idea
a los dos, así que nos pusimos manos a la obra. Una vez dibujado el itinerario
decidimos coger vuelo de ida a Bruselas el 5 de agosto de 2019, y vuelo de
regreso desde Amsterdam el 15. Alquilamos un coche y las paradas de hotel las
realizamos en Bruselas(1 noche), Brujas (3), Amberes (1), Roterdam (1) y
Amsterdam (4).
El resultado, un viaje a
lugares de un encanto especial que nos remonta a ciudades que parecen haberse
quedado ancladas en la Edad Media, y nos trae a otras que nos presentan el
futuro.
Además de blogs de otros
viajeros y algunas guías comerciales merece la pena hablar de las guías de viaje
(gratuitas en pdf) de Tadeus Zimm.
Si tuviésemos que hablar
de alguna cosa en particular que nos llamó la atención en ambos países fueron
la bicicletas y el sistema de canalizaciones del agua. Las primeras porque
las hay a espuertas. Es, sin duda, el medio de transporte más utilizado, entre
otras cosas porque la red de carril bici es interminable, no solo dentro de
las ciudades sino en tramos interurbanos. En Amsterdam de hecho hay tantas y circulando en todas direcciones que se convierten en un reto para los peatones.
La segunda porque ambos países, sobretodo Países Bajos, son una obra de ingeniería desde hace siglos. En la actualidad no dejamos de escuchar hablar del calentamiento de la Tierra y del deshielo, con el consiguiente aumento del nivel del mar. A todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza la idea de que estos países lo iban a pasar muy mal, sin embargo, te dicen con toda tranquilidad que ellos saben desde hace muchos años cómo vivir por debajo del nivel del mar, que son los demás los que se tienen que preocupar.
La segunda porque ambos países, sobretodo Países Bajos, son una obra de ingeniería desde hace siglos. En la actualidad no dejamos de escuchar hablar del calentamiento de la Tierra y del deshielo, con el consiguiente aumento del nivel del mar. A todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza la idea de que estos países lo iban a pasar muy mal, sin embargo, te dicen con toda tranquilidad que ellos saben desde hace muchos años cómo vivir por debajo del nivel del mar, que son los demás los que se tienen que preocupar.
En cuanto al idioma, con
inglés te entiendes perfectamente. Si bien en Bruselas se habla habitualmente
el francés, en el resto de Bélgica nos sorprendió que el idioma principal era
el Neerlandés (los belgas lo llaman Flamenco, por eso de los nacionalismos). En
Holanda, evidentemente, el Neerlandés.

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